8 provincias, 8 postres: Conoce los postres típicos de Andalucía

Está claro que una de las mejores cosas de viajar es probar la gastronomía de cada lugar. Esa que utiliza los productos de la zona y a través de la cual podemos conocer un poco de la cultura e historia de cada rincón. Por todo esto, desde Tartas Cristina, como pasteleros especializados en tartas artesanas en Granada, nos apasionan los postres típicos de Andalucía, así como todas las tradiciones que estos esconden.

¿Te apetece viajar por toda Andalucía conociendo los postres típicos de cada provincia? ¡Aquí van!

Pionono, el postre más conocido de Granada

La gran huella andalusí que encontramos en Andalucía está especialmente presente en Granada. Muestra de ello son los productos naturales con los que están elaborados los postres más típicos de nuestra provincia y la amplia variedad de tartas artesanales que elaboramos en nuestro obrador y que nuestros clientes podrán encontrar en nuestra pastelería en el centro de Granada.

Si preguntásemos cuál es el postre más típico de Granada, probablemente la mayoría hablaría del pionono de Santa Fé.

Se trata de un dulce muy antiguo compuesto por dos partes: una lámina muy fina de bizcocho enrollado en forma de cilindro y una deliciosa crema tostada en la parte superior. Sin duda, una delicia para los paladares más golosos que visitan la ciudad.

Medias lunas de Almería, otro de los postres típicos de Andalucía

Si lo tuyo es el merengue, te encantará probar las medias lunas de Almería, una exquisitez elaborada únicamente con merengue y bizcocho.

Para los maestros artesanos de este dulce, es importante que el azúcar que se utiliza para la elaboración del merengue almeriense sea lo más refinado posible. Además, se añadirán claras de huevo que se baten hasta alcanzar esa textura y esponjosidad únicas. Para el bizcocho se utiliza un bizcocho tradicional elaborado con azúcar, harina, agua o leche.

Papajotes, un dulce típico de Jaén

Típicos de la Semana Santa de Jaén y uno de los postres típicos de Andalucía, los papajotes son uno de los dulces tradicionales preferidos por los jienenses. Esta mezcla de masa de harina frita, está muy extendida por toda la provincia, pero especialmente por los pueblos en los que el trigo ha sido siempre el ingrediente estrella.

Además, de su sabor inconfundible también tiene mérito el aceite de oliva virgen extra de Jaén, que hace que la fritura sea excepcional.

Roscos fritos de naranja ‘made in’ Málaga

Los roscos fritos son uno de los postres típicos de Andalucía que más se consumen en toda la comunidad durante la Semana Santa. Además, se trata de una receta casera muy tradicional, y muy sencilla de elaborar en casa.

En Málaga son típicos los roscos fritos de naranja, que se caracterizan por incorporar zumo y ralladura de naranja a su masa, lo que le otorga ese sabor tan especial.

Pan de Cádiz

Este postre es uno de los dulces más típicos de Cádiz, especialmente en Navidad. Su historia se remonta a finales del siglo XIX, cuando el asedio francés dejó a la población gaditana sin suministro de harina para elaborar el pan. Entonces, algunos pensaron que preparar una masa de almendra podría ser una buena opción para acompañar las comidas. A esta masa se le han ido añadiendo frutas y otros condimentos hasta convertirse en lo que es ahora: Un pastel sorpresa.

Pastel Cordobés

El pastel cordobés es un postre típico de la cocina cordobesa que consiste en una torta de hojaldre, habitualmente rellena de cabello de ángel, cidra, y a veces también jamón. Es tradición prepararla el 17 de noviembre para conmemorar a los patrones de Córdoba, en la jornada del pastel cordobés.

Mostachones de Sevilla

Los mostachones de Utrera son otra de las elaboraciones que nos dejaron los árabes a su paso por Andalucía. Este pequeño bizcocho acanelado y tostado se elaboraba en la Edad Media en conventos y castillos. En el siglo XII Las Clarisas fueron determinantes para la preservación de esta receta tan popular en Sevilla.

Gañotes, un postre típico de Huelva

Los gañotes son un dulce típico de la Sierra de Grazalema y Ubrique. Éstos se preparan con huevo, harina, canela, azúcar, ralladura de limón, aceite de oliva y ajonjolí. Se enrollan en una caña y se fríen, lo que confiere a este dulce una forma muy particular de espiral. Es otro de los postres típicos de Andalucía que se consumen en Semana Santa, siendo muy popular entre los niños.